Perdón…¿molesto acá, mirando todo lo que hacés?

Navegando por un blog encontré la siguiente declaración de un tal Jason Fried, acerca de la distracción que provoca que alguien se siente al lado mientras se está trabajando. En este caso es referido al mundo del diseño gráfico, pero créanme que se puede aplicar a cualquier profesión. No sólo es concerniente a la, muchas veces tensa, relación diseñador-cliente, sino a la relación diseñador-diseñador en grupos de trabajos que deberían ser coordinados pero por alguna razón provocan interferencias en las partes individuales del proyecto.

Cita: 

Interruption destroys your zone. If you’re working on something and someone taps you on the shoulder, you gotta stop working on that thing and answer their question and whatever you need to do. And that just takes you out of your zone. It takes you out of that mind set of getting stuff done. And you don’t fall right back into, it takes awhile to get back it it. So we’ve just found interruption is something that gets in the way most of the time. So that’s why we try to stay from one another. If we need together, we get together. But it should be at the last resort, and the exception, not the rule.

Proximity is an invitation to interrupt somebody. And interruption is the biggest enemy of productivity that there is. When everyone is sitting together, everyone’s at the same desk or nearby. It’s really easy to shout something over to somebody or tap someone on the shoulder or whatever. That can be useful at times, no doubt. But for the most part, it’s interruption.

Traducción libre:

La interrupción destruye tu “zona”. Si estás trabajando en algo y alguien te golpetea en el hombro, tienes que detener tu labor  y responder su pregunta o cualquier otra cosa que surja. Y eso te quita de tu “zona”. Te quita de la mente el ritmo que llevabas para terminar las cosas. Y no lo vuelves a tomar de inmediato, toma un tiempo recuperarlo. Entonces tenemos que la interrupción es algo que se mete en el medio la mayor parte del tiempo. Es por eso que intentamos estar a solas. Si precisamos estar con alguien, entonces nos reunimos. Pero debe ser como último recurso y como excepción, no como regla.

La proximidad es una invitación para interrumpir al otro. Y la interrupción es el mayor enemigo de la productividad que puede existir. Cuando todos se sientan juntos, todos están en el mismo escritorio o muy cerca. Es realmente fácil hablar o gritar por encima de otro o golpetear en el hombro de alguien, o cualquier otra molestia. Puede ser útil a veces, no hay dudas. Pero la mayor parte del tiempo, es interrupción.

 

Parece que el concepto no está planteado tan claro como es, pese a que al traduccirlo intenté limpiarlo bastante (parece que quien lo escribió habla un inglés muy rebuscado o muy básico) Para resumir, sería básicamente lo siguiente: Salvo necesidad extrema de solucionar un problema específico, NADIE debe estar al lado o detrás o cerca de quien está trabajando. No sólo distrae e interrumpe la concentración, sino que muchas veces cohibe a quien está realizando la tarea, y la gran mayoría de las veces (esto es un agregado válido, lo juro) MOLESTA a quien está trabajando, pues se supone que esa persona tiene la pericia, experiencia o en todo caso buen gusto o facilidad para realizar la tarea que, por otro lado, le fue encargada para que SOLAMENTE ELLA LA REALICE.

Los clientes suelen ser complicados. Es una realidad absoluta e innegable. Lo fueron siempre, lo siguen siendo y lo serán. Y es bueno que así lo sean. Un cliente exigente nos ayuda a empujar nuestros propios límites. Pero un cliente caprichoso o quisquilloso puede volvernos locos. Paciencia y más paciencia. Y si la paciencia se nos acabó o está a precio dólar, podremos revisar nuestras prioridades y de una vez por todas darnos el gusto de echar a ese cliente taaaaaaan fastidioso. Una vez al menos, tiene que ser a nuestro favor.

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